Si tomas el S-Bahn S7, bájate en la estación central (Potsdam Hbf) para empezar la ruta. Si quieres ir directo a los palacios sin caminar por el pueblo, puedes tomar el autobús 695 desde la estación.
¿Por qué visitar Potsdam?
A solo unos kilómetros del frenesí urbano de Berlín se encuentra Potsdam, una ciudad que parece sacada de un cuento de hadas prusiano. Conocida como el 'Versalles alemán', fue la residencia de los reyes de Prusia y los Káisers alemanes hasta 1918.
Pero Potsdam no es solo rococó y palacios; también fue el escenario de la Guerra Fría, donde el famoso Puente de los Espías separaba dos mundos. En un solo día puedes viajar desde la opulencia del siglo XVIII hasta los tensos intercambios de la KGB y la CIA.
🚆 Cómo ir de Berlín a Potsdam (Logística)
Llegar es extremadamente fácil, ya que Potsdam forma parte de la red de transporte de Berlín (Zona C).
- Opción Rápida (Tren Regional RE1): Sale de estaciones como Alexanderplatz, Hauptbahnhof o Zoo. Tarda apenas 25 minutos y es muy cómodo.
- Opción Frecuente (S-Bahn S7): El tren de cercanías clásico. Tarda unos 40-45 minutos, pero pasa cada 10 minutos y ofrece vistas bonitas del trayecto.
- Billete necesario: Necesitas un ticket de zonas ABC (4.40€ aprox). Si tienes la Berlin WelcomeCard (ABC) o el abono mensual, el trayecto está incluido.
Resumen de la Escapada
Un recorrido circular que combina historia prusiana, arquitectura holandesa y jardines Patrimonio de la Humanidad.
Potsdam Express
- Alter Markt y Stadtschloss
- Barrio Holandés (Almuerzo)
- Puerta de Brandeburgo
- Parque Sanssouci
- Palacio Nuevo (Neues Palais)
Mapa de la Ruta por Potsdam
Puntos de Interés
- Estación Potsdam Hbf
- Palacio Sanssouci
- Barrio Holandés
- Puente de los Espías
Días
- Día 1
Todo el recorrido principal se puede hacer a pie, aunque hay autobuses que conectan la estación con el Palacio Nuevo.
Ruta detallada por la Ciudad Imperial
🗺️ Itinerario Sugerido
Nada más salir de la estación, cruza el puente sobre el río Havel para llegar al corazón histórico. Nuestra primera recomendación es asegurar un buen contexto histórico, ya que Potsdam está llena de simbología.
Recomendamos encarecidamente este tour específico que cubre lo esencial en unas 3 horas: 👉 Tour esencial de Potsdam (Reserva gratis).
1. El Mercado Antiguo y el Barrio Holandés
El Alter Markt es una de las plazas más bellas de Europa. Aquí verás la Iglesia de San Nicolás (con su cúpula verde) y el reconstruido Palacio de la Ciudad (Landtag). Desde allí, camina unos 10 minutos hacia el norte para encontrar algo totalmente inesperado: el Barrio Holandés.
El 'Holländisches Viertel' consta de 134 casas de ladrillo rojo construidas en el siglo XVIII. Federico Guillermo I las mandó construir para atraer a artesanos holandeses a la ciudad. Hoy está lleno de cafés y boutiques con encanto.
Cerca de allí encontrarás la Puerta de Brandeburgo de Potsdam. ¡Ojo! Fue construida en 1770, lo que la hace 20 años más antigua que su famosa hermana mayor en Berlín. Su diseño recuerda más a un arco del triunfo romano.
2. El Parque y Palacio de Sanssouci
Cruza la puerta y camina por la avenida principal hasta llegar a la joya de la corona: el Parque Sanssouci. El nombre viene del francés 'sans souci' (sin preocupaciones), y esa era la intención del rey: un lugar para escapar de la corte y relajarse.
El palacio se alza sobre unas magníficas terrazas de viñedos escalonados. Es imprescindible pasear por los jardines (el acceso al parque es gratuito), pero si quieres entrar al Palacio, debes reservar con antelación.
En la terraza superior del palacio verás una losa sencilla con el nombre 'Friedrich der Große'. Notarás que la gente deja patatas sobre ella en lugar de flores. ¿Por qué? Federico el Grande introdujo la patata en Prusia para combatir el hambre, obligando a los campesinos a cultivarla. Hoy, los alemanes se lo agradecen con este curioso homenaje.
3. Gastronomía y Regreso
Para comer, Potsdam ofrece excelentes opciones. Si buscas cocina alemana tradicional y contundente (codillo, schnitzel), el restaurante Zur Linde es un clásico que nunca falla.
Si te sobra tiempo y te gusta la historia del siglo XX, puedes tomar un autobús o tranvía hacia el Puente Glienicke (Glienicker Brücke), famoso por ser el punto de intercambio de espías capturados entre la URSS y EEUU durante la Guerra Fría (inmortalizado en la película de Spielberg).
Despedida
Potsdam es el contrapunto perfecto a Berlín. Mientras la capital es gris, moderna y alternativa, Potsdam es colorida, histórica y señorial. Esperamos que disfrutes de este viaje en el tiempo.
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